En un emocionante inicio de los cuartos de final, el Arsenal de Londres experimentó un momento de fortuna temprana en su encuentro frente al Sporting de Lisboa. Cuando apenas se habían disputado unos cinco minutos de juego, un potente disparo de Araujo impactó directamente en el larguero, salvando así la portería del equipo inglés. Un susto que mantuvo el marcador sin cambios en los primeros compases del partido.

