Gracias a un nuevo triunfo por la mínima (1-0), la selección de Turquía celebra su anhelado regreso a una Copa del Mundo, marcando su primera participación en el torneo global desde el año 2002. Este crucial éxito, obtenido en tierras kosovares, fue el resultado de unas acciones ofensivas ligeramente más incisivas y una mayor determinación por parte de los turcos, quienes finalmente lograron materializar el gol de la victoria.

