Ermedin Demirovic había prometido a los aficionados del Stuttgart que les invitaría a una cerveza si conseguía clasificarse con Bosnia para el Mundial. Dicha promesa ha sido ahora cumplida.
A pesar de que Demirovic no consume alcohol y la acción implicará un coste considerable, el jugador se mantiene firme en su palabra. «No quiero arruinarle la diversión a nadie», afirmó.

