Una nueva investigación sobre apuestas ilegales en deportes distintos al fútbol ha puesto bajo escrutinio al menos a 12 jugadores de la Serie A, según informa el periódico italiano Corriere della Sera. Entre los investigados se encuentra la estrella estadounidense Weston McKennie. Los hechos investigados son anteriores a 2023, previos a las sanciones impuestas a Sandro Tonali, ex centrocampista del Newcastle, y Nicolo Fagioli, jugador de la Fiorentina, por apuestas ilegales. Según los investigadores de Milán, estos dos jugadores actuaban como intermediarios para los apostadores y recibían bonificaciones en sus cuentas de juego.
McKennie, junto con el ex jugador de la Juventus Ángel Di María y el extremo del Atalanta Raoul Bellanova, también figuran entre los nombres investigados por participar en plataformas ilegales de apuestas y póker, según informan Corriere della Sera y otros medios italianos. Mientras que Fagioli y Tonali están siendo investigados por un cargo que también concierne a la `publicidad`, los demás están siendo investigados como `meros jugadores`. La investigación, liderada por la Fiscalía de Milán, sugiere que los jugadores saldaban `sus deudas de juego con transferencias bancarias a una joyería, simulando la compra de Rolex y otros relojes de lujo`.
`Numerosos jugadores de la Serie A inyectaron dinero en los bolsillos de dos operadores de plataformas ilegales de apuestas online (Tommaso De Giacomo y Patrick Fizzera). Según los investigadores, estos dos contaban con la asistencia de tres gerentes (Antonio Scinocca, Antonio Parise y Andrea Piccini) de una joyería de Milán utilizada como un ingenioso `banco` para liquidar secretamente las cuentas de apuestas`, informa el periódico italiano.
Los organizadores de las apuestas ilegales concedían crédito a los jugadores, pero cuando la deuda se volvía demasiado grande, se les dirigía a la joyería donde `aparentemente pagaban Rolex y otros relojes de lujo con transferencias bancarias totalmente rastreables. Sin embargo, los relojes permanecían en la tienda a disposición de los organizadores, mientras que los atletas se quedaban únicamente con una factura emitida por la compra simulada`.
Los investigadores continuarán ahora su trabajo, pero la Fiscalía de Milán también remitirá los expedientes del caso relativos a la investigación a la Fiscalía Federal de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) en lo concerniente a asuntos deportivos y posibles sanciones disciplinarias. Según la agencia de noticias italiana ANSA, `desde el punto de vista penal, los futbolistas se enfrentan a un riesgo mínimo y pueden resolver el asunto pagando una multa. Las revisiones más significativas vendrán de la justicia deportiva`.

