El mundo del fútbol lamenta la partida de una de sus figuras más distinguidas. A los 88 años, en Florencia, nos ha dejado Rino Marchesi, recordado como el primer técnico italiano de Diego Armando Maradona y el último de Michel Platini. Tras una carrera como futbolista, dedicó casi cuatro décadas al banquillo, dirigiendo a prestigiosos clubes de Italia como la Juventus, el Inter y el Napoli. Su retiro del fútbol profesional fue en 1994, tras su etapa con el Lecce en la Serie B. En sus últimos años, Marchesi cultivó otras pasiones: la música clásica, los juegos de ingenio (en los que era un experto y creador) y el disfrute de puros de alta calidad.
Rino Marchesi: su trayectoria como futbolista
Nacido en San Giuliano Milanese el 11 de junio de 1937, Rino Marchesi inició su camino en el fútbol en las categorías inferiores del Atalanta. Desempeñándose como un elegante centrocampista o defensor, tras dos años en el Fanfulla de Lodi, regresó al Atalanta en 1957, haciendo su debut en la Serie A. En 1960 se unió a la Fiorentina, donde jugó durante seis temporadas, cosechando dos Copas de Italia, una Recopa de Europa y una Copa Mitropa. Disputó dos partidos con la selección nacional absoluta, en junio de 1961 contra Argentina y en mayo de 1962 contra Francia. En 1966 fichó por la Lazio, donde permaneció hasta 1971, logrando el ascenso a la Serie A en 1969. Concluyó su carrera como jugador en el Prato, militando allí de 1971 a 1973.
Rino Marchesi como entrenador: los inicios y la trayectoria
Su trayectoria como entrenador comenzó de inmediato, en la temporada 1973-74 en el Montevarchi (Serie C). Al año siguiente dirigió al Mantova, también en Serie C, y en 1977 se trasladó al Ternana en la Serie B. Su primera incursión en la Serie A llegó en 1978-79 con el Avellino, donde logró la permanencia, un éxito que repitió la siguiente campaña. Sus destacadas actuaciones en Irpinia le abrieron las puertas del Napoli, con el que en 1980-81 estuvo a punto de conseguir el Scudetto, finalizando tercero con un equipo joven (donde brillaba el talentoso Musella) y la experiencia del holandés Krol. Tras otra temporada con el club partenopeo (cuarto puesto), en 1982-83 tomó las riendas del Inter, obteniendo un nuevo tercer puesto, aunque lejos de la cima.
De Maradona a Platini: los años dorados de Marchesi
No fue ratificado por el Inter, pero Marchesi regresó al Napoli, asumiendo el mando de un equipo que, a diez jornadas del final, se encontraba en puestos de descenso. Tras lograr la salvación, continuó al frente del conjunto partenopeo en la temporada 1984-85, marcando la primera campaña de Diego Maradona en Italia. A pesar de un excelente rendimiento en la segunda vuelta, después de un inicio complicado y tensiones entre «Dieguito» y Bagni, esto no fue suficiente para su continuidad. Marchesi recaló en el Como, donde en 1985-86 consiguió una notable permanencia tras asumir el cargo con la temporada ya iniciada, alcanzando además las históricas semifinales de la Copa de Italia. Esto le valió la llamada del «Avvocato» Agnelli para dirigir a la Juventus. Sin embargo, su etapa de dos años en la Juventus concluiría sin títulos.
El último período de Marchesi: entre descensos y despidos
Era una Juventus al final de un ciclo, tras la marcha de Trapattoni y con Platini a punto de retirarse. Marchesi la llevó al segundo puesto en 1986-87 y al sexto en 1987-88, clasificándola para la Copa de la UEFA gracias a la victoria en el desempate contra el Torino. A partir de entonces, su carrera tomó un rumbo descendente. En 1988-89 fue destituido del Como, y en 1989-90 sufrió el descenso con el Udinese. Tras un breve paso por Venecia, retomó su carrera en el Spal en 1992-93, donde fue nuevamente despedido. Su última aventura fue con un Lecce prácticamente condenado, al que acompañó a la Serie B sumando solo 7 puntos en 23 partidos. Marchesi era conocido como un caballero afable, capaz de mantener la serenidad en el vestuario y de inculcar a sus equipos un estilo de juego atractivo. Virtudes cada vez más escasas en el fútbol actual.
