La Juventus de Spalletti parecía condenada ante la Roma, que ganaba 3-1. El gol de Malen en el minuto 65 desató la euforia en el Olímpico: mientras Gasperini celebraba con los brazos en alto, el técnico bianconero se mostraba perplejo, desorientado y cabizbajo. Luego llegó la remontada con Boga primero y Gatti en el minuto 93, que salvaron a la Vieja Señora de una posible debacle total ya a principios de marzo. Un empate 3-3 logrado con orgullo, gracias también a jugadores no considerados centrales en la jerarquía, pero capaces de influir cuando todo parecía perdido. La clasificación actual muestra un sexto puesto con 47 puntos: a un punto del Como y a cuatro de la Roma, que es cuarta. Una distancia todavía manejable, especialmente a la luz de los próximos encuentros del calendario.
Señales de carácter
Contra la Roma, surgieron dificultades en la creación de juego y la cobertura defensiva, con errores de posicionamiento y marcajes demasiado blandos. Sin embargo, la remontada llegó gracias al orgullo y la generosidad de quienes, como Gatti, aportan garra e intensidad. Cabe destacar que la gestión de los cambios por parte de Gian Piero Gasperini también influyó: con el 3-1, el partido podría haberse controlado con mayor equilibrio.
Al final, la Juventus escapó al peligro. Un hipotético -7 del cuarto puesto habría complicado todo, sobre todo a nivel mental tras la eliminación europea. Para la Roma, en cambio, fue una oportunidad perdida. La persecución por los puestos de Champions aún es posible. Pero ahora se necesita continuidad, elecciones de mercado precisas y un equipo realmente construido a medida para el entrenador.
El Inter y el calendario: aliados inesperados
En la carrera por el cuarto puesto, el Inter puede entrar indirectamente en escena como un aliado. Los nerazzurri se enfrentarán al Como en las semifinales de la Coppa Italia: dos partidos seguidos que podrían afectar el rendimiento del equipo de Fàbregas, menos acostumbrado a afrontar compromisos tan intensos.
Además, el fin de semana de Pascua está previsto el enfrentamiento directo Inter-Roma: un punto de inflexión que inevitablemente frenará a uno de los rivales (o a ambos). A esto se suma el doble desafío de la UEFA Europa League que espera a los giallorossi contra el Bologna. Mientras tanto, marzo presenta a los bianconeri un camino, sobre el papel, favorable: Pisa, Udinese y Sassuolo. Nueve puntos no son una utopía. Sin embargo, para reabrir realmente la competición por la Champions, no se permitirán más pasos en falso.
Lo que pide Spalletti: identidad antes que nombres
Más allá de los encuentros, la cuestión central se refiere a la estructura del equipo. Luciano Spalletti quiere un equipo con una identidad más definida. En los últimos años se han realizado importantes inversiones, pero sin una lógica clara: muchas compras, poca coherencia en el proyecto. Para el entrenador se necesitan futbolistas con personalidad y mentalidad adecuada. No basta el talento: se requiere liderazgo, compatibilidad táctica y capacidad para interpretar una idea de juego agresiva y vertical.
Los cuatro pilares del nuevo proyecto Juve
Las exigencias técnicas son precisas y giran en torno a cuatro incorporaciones clave:
- Un portero fiable y moderno: Después de las actuaciones irregulares de Di Gregorio y Perin, se necesita un perfil sólido también en la construcción desde atrás. El nombre de Alex Meret intriga.
- Un defensor dominante: El sueño sería su pupilo de la época en el Napoli, Kim Min-jae.
- Un centrocampista completo: No solo creación de juego, sino arrancadas, incorporaciones al ataque y goles.
- Un delantero centro total: Un atacante capaz de atacar la profundidad y al mismo tiempo hacer subir al equipo y retener el balón. Gusta Randal Kolo Muani, mientras que Victor Osimhen sigue siendo una opción económicamente compleja. Se reflexiona sobre el futuro de Dušan Vlahović.

