Anoche fue una de las noches más difíciles en la historia reciente de la Atalanta. El club sufrió su peor derrota en la historia de la Champions League, un contundente 6-1 en casa contra el Bayern. Este resultado se sitúa en la misma línea que otras derrotas pesadas que el equipo ha enfrentado en el pasado, como el 5-0.
A pesar del duro golpe recibido en su propio estadio y de la magnitud de la derrota, la dirección del club ha decidido mantener el calendario previsto. Los programas y la planificación del equipo no sufrirán alteraciones, y hoy, como estaba estipulado, los jugadores disfrutarán de una merecida jornada de descanso para recuperarse física y mentalmente antes de retomar los entrenamientos y preparar los próximos compromisos.

