Los grupos ultras del FC Metz, Horda Frénétik y Gruppa Metz, frustrados por el reciente rendimiento del equipo en la Ligue 1 y en desacuerdo con la directiva del club, organizaron una manifestación pacífica antes del encuentro contra el Brest, correspondiente a la jornada 24. Congregados frente al Estadio Saint-Symphorien, los aficionados portaban una pancarta emblemática: «Por un proyecto deportivo en Metz», reclamando así un plan claro para el futuro de la entidad.
