El interés del AC Milan por André, la joven promesa del Corinthians, ha puesto nuevamente de manifiesto una profunda división en la dirección del club. Según reveló Sandro Sabatini, las negociaciones con el «Timao» por el joven paulista de 19 años habrían sido iniciadas por Giorgio Furlani y Geoffrey Moncada sin consultar a Igli Tare ni a Massimiliano Allegri, lo que confirma una persistente «guerra intestina» dentro de la entidad rossonera.
Dos Visiones Opuestas en el Mercado del Milan
La cúpula del club presenta dos visiones marcadamente distintas en cuanto a la estrategia de fichajes, que rara vez encuentran un punto en común. El interés del Milan por la revelación del Corinthians, André, subraya esta fractura interna. Por un lado, el CEO Giorgio Furlani, con el apoyo del responsable de scouting Geoffrey Moncada, apuesta por jugadores jóvenes con un alto potencial de revalorización y futuras plusvalías. Por otro, Igli Tare y Massimiliano Allegri prefieren centrarse en perfiles más experimentados, considerando su madurez y conocimiento del fútbol de élite.
El Trasfondo de la Negociación por André
Esta división, ya evidente en las últimas dos ventanas de transferencias, ha alcanzado un nuevo y más elevado nivel de tensión con el caso de André. Sandro Sabatini, en su canal de YouTube, ha desvelado un trasfondo que, de confirmarse, sería sorprendente.
Furlani y Moncada, junto al agente Paolo Busardò, habrían iniciado la negociación con el Corinthians sin informar a Tare —el director deportivo, teóricamente el responsable máximo del mercado en cualquier club— y al propio Allegri. Además, lo sucedido con André no sería un hecho aislado para Furlani, quien, según la información, tampoco habría notificado al director deportivo ni al técnico sobre la adquisición de Alphonse Cissé o las negociaciones por Philippe Mateta en enero.
La Guerra Interna del Milan y sus Implicaciones
El fichaje de André, actualmente en pausa tras una solicitud del Corinthians para reevaluar los términos del acuerdo, reaviva la cuestión de la profunda divergencia en la visión del club dentro de la dirección del Milan. Furlani y el dúo Tare-Allegri ya habían tenido posturas diferentes el verano pasado sobre jugadores como Dusan Vlahovic y Adrien Rabiot. En el caso de Vlahovic, prevaleció la visión del CEO, y el Milan finalmente se decantó por Christopher Nkunku en los últimos días del mercado; en cambio, en el de Rabiot, se impuso la postura del director deportivo y el técnico.
De cara al regreso a la Champions League, Tare y Allegri desean seguir apostando por jugadores experimentados o, al menos, con cierta trayectoria en Europa. Este podría ser el motivo del secretismo de Furlani y Moncada en la negociación por André. Independientemente del desenlace de las conversaciones con el Corinthians, al final de la temporada, el Milan deberá plantearse una pregunta fundamental: ¿hasta dónde podrá llegar un club animado por una «guerra intestina» sobre sus objetivos de mercado?

