En el Milan, los experimentos tácticos son constantes, especialmente antes de partidos clave. Contra la Cremonese, el entrenador Massimiliano Allegri comenzó con su habitual 3-5-2, para luego transformar el equipo en los últimos treinta minutos de juego. Sustituyó a Saelemaekers por Füllkrug, colocando a Pulisic y Leao en las bandas, y a Tomori y Bartesaghi adaptados como laterales en un 4-3-3 más ofensivo. Cuando Pulisic tuvo que abandonar el campo, entró Nkunku sin modificar el esquema. El técnico rossonero insistió en el planteamiento ofensivo hasta lograr la victoria en los minutos finales. Aunque los goles llegaron de un córner y un contraataque, situaciones en las que el tridente tuvo una incidencia relativa, las oportunidades para Leao y Füllkrug no faltaron. Esto se considera una señal alentadora, pero divide la opinión pública de aficionados y críticos deportivos, especialmente en torno al papel de Rafael Leao, quien cometió un clamoroso error frente a la portería al inicio del partido, y falló 2-3 ocasiones más posteriormente.
La crítica de Di Canio
Tras el partido Cremonese-Milan, Massimiliano Allegri explicó su postura: no es una cuestión de módulo, sino de equilibrio y objetivos. Con ritmos altos, los extremos deben sacrificarse mucho y el equipo corre el riesgo de perder lucidez. Por esta razón, el tridente representa una solución para utilizar durante el transcurso del partido. Sin embargo, el técnico dejó una puerta abierta: “Con la condición física adecuada y quizás un doble pivote de apoyo, los tres delanteros pueden coexistir desde el inicio.” Leao también mostró su disposición a adaptarse, declarando que se siente cómodo incluso como delantero centro en el 3-5-2.
En ese momento, Paolo Di Canio comentó en Sky sobre las decisiones de Allegri: “Se habla del gol de hoy al final, el gol aquí, el gol allá, ¡pero sin Leao el Milan ha ganado 6 partidos! 2-0 al Lecce en liga, 3-0 al Lecce en Copa Italia, 3-0 al Bologna fuera de casa, 3-0 al Udinese en casa, 3-0 al Verona en casa. En Turín sale Leao, entra Pulisic con fiebre y decide el partido dándole la vuelta: ¡3-2! ¡Son 6 partidos ganados! ¿Sabes quién no estaba en el campo? ¡LEAO!”
Di Canio añadió sobre Leao: “No medio partido, sino 6… ¡16 goles marcados y cero encajados! Dices: ¿qué tiene que ver? ¡Tiene que ver! ¡Tácticamente, el Milan es más sólido sin Leao! Tendrá menos jugadas espectaculares, pero sin Leao pierde menos balones, está menos expuesto y hace menos jugadas extemporáneas. Hoy, antes de marcar en Cremona, tuvo 4 arrancadas: todas perdidas. ¡Es por la pubalgia y va trotando!”
¿Tridente sí o tridente no?
Pero, ¿cómo cambia el equipo rossonero con tres delanteros? Con el tridente, el Milan se expone más, pero gana peso ofensivo. Vuelven a ser centrales los uno contra uno en las bandas, aumenta la intensidad de la presión y crece la peligrosidad en las transiciones. En fase de posesión, la estructura puede oscilar entre un 4-3-3 y un 3-4-3. No han faltado los experimentos: contra el Genoa se vio el trío Pulisic-Füllkrug-Leao; pocos días después, en Florencia, Nkunku actuó como falso nueve. Intentos interesantes, pero nunca consolidados. Allegri considera que no tiene una estructura suficientemente sólida en el mediocampo y en defensa para soportar tres puntas.
Aficionados divididos sobre el 4-3-3
De cara al desafío contra el Inter, el tema sigue abierto. Muchos aficionados sueñan con un Milan ofensivo, fiel a la tradición más espectacular de los años dorados. Pero conocen a Allegri: si el equipo fuera por delante en el marcador, difícilmente verían el tridente confirmado hasta el noventa. Los aficionados se dividen en la web: “A ver, Allegri nunca os lo dirá: lo hace jugar de delantero centro porque no puede jugar con el 4-3-3… no puede jugar con 3 en el mediocampo con Modric… harían falta dos centrales fuertes y solo tenemos uno discreto como Gabbia. Y luego debería tener un gran lateral izquierdo, no Estupiñán y Bartesaghi… el primero no defiende… el segundo no tiene las subidas de un cuarto pero como quinto puede ir… Max no os lo dice a vosotros porque es de la empresa pero a Tare y a Furlani se lo habrá dicho mil veces.”
Y también: “¿Pero no queréis entender que Allegri está haciendo milagros con lo que tiene? Pero estos han jugado al fútbol y no entienden nada. Increíble. El 4-3-3 es impensable con estos jugadores, con ese mediocampo. No hay laterales, los centrales son malos. Modric necesita de todos modos 2 jugadores físicos importantes a su lado (y quitando a Rabiot, solo Fofana puede hacerlo, el problema es que tiene los pies al revés). Delante todos están en una posición que no es la suya y es mejor que jueguen de puntas sin grandes tareas defensivas, porque si este año les hubiéramos pedido también la fase defensiva que en la banda tienen que hacer Pulisic y Leao, los encontraríamos más rotos y agotados de lo que han estado hasta ahora. ¡Por favor!”
También hay quienes escriben: “A Leao lo tienes que poner en el 4-3-3, no es bueno como delantero y hoy lo hemos visto. Luego es altibajos, pero no es malo. Es inconsistente.” Las polémicas no cesan: “Leao es el clásico jugador al que insultas durante 80 minutos y luego te regala 10 minutos de magia. Ayer me hizo perder los últimos pelos que me quedaban, pero lo cierto es que cuando se enciende no hay quien lo pare. Piensa si además fuera fuerte de cara a gol y lo hicieran jugar donde debe estar.” Y finalmente: “En resumen, el arma ofensiva permanece en el cajón. Lista para usar, pero solo cuando el partido lo requiera.”

