Dos meses después de ser sustituido en el banquillo del Paris FC por Antoine Kombouaré el pasado 22 de febrero, Stéphane Gilli repasa su primera experiencia como entrenador principal. A pesar de una destitución prematura, Gilli considera que su gestión fue mayormente positiva, marcada por un ascenso histórico. Sin embargo, lamenta no haber podido concluir la misión de mantener al equipo en la liga con un grupo que, según él, estaba en pleno desarrollo.

