Los aficionados del Stade Brestois se encuentran decepcionados ante la imposibilidad de rendir un homenaje completo a su entrenador, Éric Roy, fallecido la semana pasada tras una batalla contra el cáncer. La tribuna Quimper, un sector clave para la animación de los seguidores, estará cerrada para el primer partido de la temporada en el estadio Francis-Le Blé. Los hinchas habrían deseado un aplazamiento de esta sanción para poder honrar adecuadamente la memoria de Roy en este emotivo encuentro.
A pesar de esta limitación, los aficionados bretones han organizado un homenaje que se espera esté a la altura del legado de su querido entrenador, demostrando el profundo respeto y cariño que le profesan.

