Durante el partido disputado el domingo por la noche contra el Niza, que terminó con un empate a uno, el estadio Vélodrome reflejó el hartazgo de la afición.
Decepcionados por la temporada del equipo marsellés y preocupados por el futuro, los seguidores del Olympique de Marseille desplegaron varias pancartas dirigidas tanto a los jugadores como a los directivos del club, además de al propietario, Frank McCourt.

