El árbitro del partido entre Niza y Lens, Thomas Léonard, implementó una medida original para asegurar un desarrollo más tranquilo de sus comunicaciones con el VAR. El sábado, recurrió a trazar una línea en el suelo del campo. El objetivo de esta acción era crear una barrera física y evitar ser rodeado por los jugadores en el momento en que se comunicaba con el sistema de videoarbitraje, buscando así evitar protestas y mantener la serenidad durante las revisiones.
